Desayuno con Diamantes ( 1961 )

"De repente, uno tiene miedo y no sabe por qué. (...) Cuando me siento así, lo único que me ayuda es subir a un taxi e ir a Tiffany's. Me calma los nervios enseguida. Es tan silencioso y soberbio. Allí no puede ocurrir nada malo. Si encontrara un lugar que me hiciera sentir como Tiffany's entonces compraría muebles y le daría un nombre al gato".
Película basada en la novela con el mismo nombre de Truman Capote, Desayuno con diamantes es una tierna historia de amor, de encuentros y desencuentros y de la búsqueda del yo y la reflexión sobre lo que uno quiere y necesita y en lo que se escudan a veces las personas deteniendo su propia felicidad sin darse cuenta.
Dirigida por Blake Edwards, la película narra el día a día de la joven Holly Golightly (Audrey Hepburn), que inocentemente va regularmente a la cárcel a un hombre que se ha encaprichado de ella y le hace regalos y le da dinero para sus gastos. Suele ir para decirle una frase que le han ordenado que diga cuando va a verle a la cárcel, son claves pero ella no sabe lo que está haciendo.
Holly conoce a su nuevo vecino Paul Varjack ( George Peppard) traban amistad enseguida y comienzan a hacer muchas cosas juntos, como amigos. Paul es mantenido por una mujer casada a cambio de ciertos favores mientras trabaja como escritor. La película va rondando a los dos personajes, creando una tensión sexual entre los personajes a la espera de lo que pueda suceder al final.
Audrey Hepburn te hipnotiza con su papel en ésta película, una mujer con miedo a amar, una mujer que busca el conformismo para ocultar sus miedos. Entre los dos se irán abriendo el uno al otro, pasando por todo tipo de situaciones hasta la conclusión final de la película.
Estamos ante una de esas películas de obligado visionado y que yo personalmente recomiendo encarecidamente como una de las grandes películas de la década de los 60.

